domingo, 27 de septiembre de 2026

XXVI Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo A – (Reflexión)

XXVI Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo A – septiembre 27, 2026 
Ezequiel 18, 25-28 / Salmo 24 / Filipenses 2, 1-11


Hoy, el evangelio interpela nuestra congruencia y cuestiona nuestra confianza en el proyecto del Reino de Dios, que nos anuncia Jesús…

Evangelio según san Mateo 21, 28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron: "El segundo".

Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él''.

Reflexión:

¿Qué tan congruente soy con mi respuesta al Padre?

Ser una persona congruente es cuando no hay contradicción entre lo que uno dice (anuncia, promueve, pregona) y lo que hace al respecto. Hoy la pregunta que respondemos cada uno es: “¿cuál de los dos hace la voluntad del Padre?”.

San Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales [EE 153-155 ], también habla de esta congruencia, en cuanto al seguimiento de Jesús, en los tipos de personas que dicen seguir a Jesús:

·       El primer: quiere seguirlo, pero no pone medios (incongruente)
·       El segundo: quiere, pero, que se haga como él quiere (conveniencia)
·       El tercero: quiere, y en efecto se da a la tarea de hacerlo (congruente)

Al escuchar la parábola del Evangelio,  la pregunta es para cada uno y la tenemos que responder: ¿acepto la invitación a trabajar por el Reino? La respuesta que demos será consecuencia de, por una parte, al haber  escuchado, entendido y aceptado la Buena Noticia y seguiremos a Jesús en nuestra vida, (y con ello, estaremos colaborando en la construcción del reinado del amor entre nosotros: en la familia, en la colonia, en el estado y en el país)… por la otra, la segunda lectura, nos recuerda que de aceptar la invitación del Padre,  implica que “nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo”; de tal manera que nuestro servicio, sea como el mismo Jesús pone de ejemplo, al hacerse “como uno de nosotros”.

En nuestra respuesta, congruente a trabajar para que el Reino se haga presente, nos jugamos nuestra salvación, haciendo el bien a los demás, es decir: ayudando y sirviendo a otros, es que nos salvaremos y nuestra vida terrena, valdrá la pena y alcanzaremos la vida plena.

¿Cuál es la “voluntad del Padre”, que rezamos en el Padrenuestro?... ¿Cómo podría colaborar en construcción de la Paz?... ¿Es mi congruencia para el Bien Común?

 

Alfredo Aguilar Pelayo
#RecursosParaVivirMejor

 

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