Evangelio
según san Mateo 4, 1-11
En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto,
para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer
y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú
eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le
respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda
palabra que sale de la boca de Dios”.
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte
más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo,
porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en
sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó:
“También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.
Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo
ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si
te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está
escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para
servirle.
Reflexión:
¿Cuáles son mis
tentaciones?
La reflexión a este Primer Domingo de Cuaresma,
la baso en el podcast «Ve y diles», de la revista CHRISTUS, donde
entrevistan al padre Nerio Solís Chin, SJ., sobre el tema: “Cuaresma, abrir
el corazón” (https://tinyurl.com/Cuaresma26):
· El episodio reflexiona la Cuaresma como un camino
espiritual, no solo como un tiempo litúrgico que se recuerda o se cumple
externamente. A partir de la espiritualidad ignaciana, el P. Nerio Solís
presenta la Cuaresma como una experiencia de desierto, silencio,
conversión y discernimiento, orientada a reenfocar la
vida hacia lo verdaderamente esencial. El desierto no es evasión, sino
espacio de purificación interior y de encuentro con Dios; el ayuno
no se reduce a prácticas alimenticias, sino que implica desapego de aquello
que roba libertad; y el discernimiento permite reconocer los movimientos
interiores, las trampas y las invitaciones de Dios en la vida personal y
social. Todo este proceso conduce a una conversión concreta que se expresa en amor,
servicio, justicia y mayor humanidad, siguiendo el modo de proceder de
Jesús.
· La Cuaresma tiene tres pilares: ORACIÓN, encuentro personal con Dios, para
conocerlo internamente: su corazón, criterios, valores y modo de
proceder, que nos confronta con nosotros mismos, para trabajar en nuestra purificación
interior. El AYUNO, no solo es dejar de comer, sino desapegarse de
lo que se ha vuelto absoluto en nuestras vidas, como podrían ser bienes
materiales, éxito, reconocimiento, prestigio, aprobación o relaciones
codependientes; El ayuno recupera la libertad interior y reordena la vida. La LIMOSNA
(caridad), es la expresión concreta del amor, que abre a la compasión activa y la
justicia social; desplaza la mirada del “yo” al prójimo.
· La Cuaresma, es entonces una oportunidad de conversión,
de cambio de camino, no es solo “portarse mejor”, sino voltear la
mirada hacia como puedo elegir el bien, con discernimiento, a la
manera de Jesús, que me permite reconocer qué está pasando dentro de mí
y hacia dónde me muevo. Discernir ayuda a reenfocar la vida hacia amar y
servir, ahí donde se juega la plenitud humana.
En el evangelio de hoy, Mateo 4,
1-11, se nos muestra como Jesús se prepara para su vida pública
y en el desierto, es tentado por el demonio (el mal), la
serpiente de la primera lectura (Gén 2, 7-9), con riqueza → honor
propio → soberbia … mismas tentaciones que todos nosotros enfrentamos en
nuestra vida y, pedimos en la oración que Jesús nos enseñó, que “no me dejes caer…”.
Discernir que espíritu nos nueve y hacia donde, nos ayuda a no alejarnos, o
volver al camino del bien, de Dios; esta es la oportunidad que nos da la
Cuaresma, ¡hay que aprovecharla!
¿Qué me está pidiendo hoy Dios que
suelte para volver al centro de mi vida?... ¿Qué mueve realmente mis decisiones
y reacciones diarias?... ¿Qué paso pequeño, pero real, puedo dar para amar más
y mejor, ahí donde estoy?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario