miércoles, 28 de enero de 2026

IV Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo A – (Reflexión)

 IV Domingo de Tiempo Ordinario Ciclo A febrero 1, 2026 
Sofonías 2, 3; 3, 12-13 / Salmo 145 / 1 Corintios 1, 26-31


La liturgia de este día nos recuerda las actitudes que de vivirlas, nos conducen a la vida plena que Dios desea para cada uno; Jesús nos enseña cómo ponerlas en practica…,

Evangelio según san Mateo 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:

"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran,
porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos".

Reflexión:

¿Qué me hace feliz?

El deseo de ser felices en esta época, por no decir que siempre lo ha sido, nos ha llevado a centrarnos en “lo que me hace feliz”, centrándonos en nuestras aspiraciones y en aquello que creemos nos traerá esa felicidad buscada. En contra parte, hoy se nos recuerda cual es el camino propuesto por Jesús para realmente alcanzar la vida plena (felicidad), en este mundo terrenal y en la vida eterna, cuando regresemos de donde venimos.

San Ignacio de Loyola, en el Principio y Fundamento de los Ejercicios Espirituales (EE.23), nos dice que “El hombre (y la mujer) es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediate esto salvar su ánima” … lo que podríamos traducir en lenguaje de hoy como: “Somos creaturas, con una para qué vivir, que la vida valga la pena; y el modo o actitudes que la hacen que valga la pena son: amistad gratuita (alabanza), respeto a los demás (reverencia) y servicio que tiende la mano, sin ahogar a quien se sirve..” (cfr. Carlos Morgín, SJ).

Conectando lo anterior con la liturgia de hoy, podemos relacionar las lecturas y el evangelio, de la siguiente manera, para lograr la felicidad que vale la pena vivir, a la manera de Jesús:

·      Las actitudes que nos disponen a la felicidad para la que somo creados son: humildad, verdad y justicia (cfr. Sof 2, 3; 3, 12-13)

De tal manera que la felicidad no sea una narcisista - egoísta, que solo busque “lo que me hace feliz”, sino que, encuentre dicha, alegría, plenitud, felicidad, en el construir relaciones interpersonales fraternas, cuyo fruto sea bien común.

En concreto, Jesús, con las bienaventuranzas nos muestra actitudes de cómo podemos lograr la fraternidad que nos da felicidad - plenitud:

·     Pobreza de espíritu: es evitar el poseer algo, a causa del abuso y sufrimiento de alguien más…

·     Mansedumbre: serenidad y paciencia que posibilita recuperar al otro, sin imponer ni dominar...

·     Sensibilidad: ante el llanto, dolor y lágrimas de quien sufre, de manera solidaria y pragmática…

·     Justicia: ser alimento que posibilite a quien carece de lo indispensable, para vivir en libertad y crecimiento con dignidad…

·     Misericordia: empatía activa en las acciones que reivindican a las personas que sufren o tienen carencias…

·     Corazón limpio: transparencia, buena intensión y sinceridad, que solo busca el bien…

·     Pacíficos: constructores de paz y armonía, que posibilita el con-vivir en fraternidad…

·     Fortaleza ante la persecución, cuando posibilite que el reinado del amor de Dios, se haga presente…

Vivir las bienaventuranzas, nos pone en el camino de crecer humanamente, seguir creciendo y avanzando hacia el horizonte de la vida plena para la que somos llamando, no individualmente, sino comunitariamente.

¿Cómo evitar el egoísmo?... ¿Qué actitud de las mencionadas, necesito desarrollar más?... ¿Cómo puedo vivir mejor cada una de las bienaventuranzas?...

 

Alfredo Aguilar Pelayo 
#RecursosParaVivirMejor 

 

Columna publicada en: https://tinyurl.com/BNenElHeraldoSLP 

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